jueves, 3 de abril de 2014

Llorar

 Hoy es uno de esos días en los que necesito llorar. No por nada en concreto; es una simple forma de relajarme, de olvidar el pasado y de afrontar las situaciones venideras. 

 Llorar no soluciona nada, pero te quita un gran peso de encima cuando has terminado. Los que me conocen saben que yo soy muy de llorar, pero no es porque tenga una vida muy dura o me pasen cosas horribles en mi día a día, es simplemente que soy una persona muy sensible y que simplemente con escuchar una canción que me traiga recuerdos del pasado o una foto, me pongo melancólica. 

 Cuando necesitas llorar todo te agobia, sientes que se te cae el mundo encima, pero en realidad ninguna situación merece tus lágrimas, aunque si eso te hace sentir mejor, adelante, suéltalo todo. ¿Qué importa? 

 There's a hole in my soul. Esto es lo que dice una parte de la letra de Flaws, del grupo británico Bastille. Lo que sigue a esta estrofa no viene al caso, pero así es como me siento en este momento, y siento también que hasta que no consiga llorar, no voy a poder llenar ese hueco. 
 Lo bueno de llorar es que cuando has terminado, en muchos casos, sientes que todo tiene sentido, que ya no existe sólo el blanco o el negro, sino que se vuelve todo de colores vivos, aunque la tarde sea lluviosa y el cielo esté encapotado. 

 Creo que al fin voy a llorar. 

sábado, 8 de marzo de 2014

Esther

Se está convirtiendo en un tópico por mi parte hacer regalos de este tipo a mis amigas. Más que un regalo, un detalle, pero espero que tenga el suficiente valor para ellas como para compensarmelo con un abrazo -por lo menos-. Dicho esto,Che aquí mi pequeño detalle: 

 "Si buscas a alguna chica alegre, loca como la que más y con un corazón sensible y tierno, acude a Ella. Si hay algo que la define es su sinceridad y sus ganas de ayudar a todo aquel que lo merezca y necesite, siempre que en su mano esté. 

 Cada vez que quedamos todos los del grupo juntos y viene, sabemos que nos vamos a reír. No sólo por las tonterías que los demás puedan hacer, sino porque ella va a hacer alguna cosa que, por minúscula y simple que pueda parecer, nos va a iluminar la mirada y a hacer ejercitar unos cuantos músculos para mostrar una sonrisa merecida. 

 Ella, una chica alegre, simpática, divertida, atrevida y un sinfín más de adjetivos que la definen, celebra hoy su decimonoveno cumpleaños. Es verdad lo que dicen de lo rápido que pasa el tiempo. Nos conocimos hace muchos años, pero hasta hace tres primaveras empezamos a ser amigas, por cursi y empalagoso que suene, me alegro de poder decir esto. Hemos pasado grandes momentos, cantando canciones que sólo ella podía cantar relacionadas con pequeños ranchos, crías de pato, etc., haciéndose mechas azules cuando nadie más se atrevía, bailando canciones como nadie nunca jamás de los jamases se habría dignado a hacerlo. 

Por todo esto y mucho más, quiero felicitar a Esther Anguiano. Felicidades y gracias por cantar conmigo canciones que nadie más canta en el sing star, he de decir. Pero ante todo, que cumplas muchos más, y que lo hagas a nuestro lado.