viernes, 10 de abril de 2015

Recuerdos y demás

Como todo el mundo, de vez en cuando me gusta ver las fotos antiguas que tengo en distintas redes sociales. Normalmente es para ver como ha cambiado mi persona (física y mentalmente), también lo hago para hacerme preguntas como "Oh, Dios, ¿por qué subí esto?", " ¿que narices pasaba por mi cabeza?", etc.

 Pasando por algunas fotos de facebook, he visto una que me ha llamado la atención del todo. Una en la que salgo con las que ahora son el  mejor grupo de amigas que he tenido y que tendré. Esas fotos son de hace lo menos 5 años, y cuando las veo y recuerdo lo bien que lo pasé desde el primer minuto en el que empezamos a salir juntas las cinco, me sale el lado sensible (más de lo normal, quiero decir). Después de ver todas estas fotos, me pongo a pensar en lo que seria de mí sin ellas, sin mis amigas. Posiblemente no me parecería en nada a lo que ahora mismo soy, sino que seguiría siendo tímida, con miedo al rechazo y posiblemente sin un atisbo de autoestima, o al menos esa es una de las hipótesis. Podría dedicar este texto a darles las gracias por todos los momentos que hemos pasado juntas, por hacerme sentir como en casa cada vez que tengo una conversación con ellas, cuando salimos o por darme la vida, por así decirlo; pero eso seria muy fácil de decir. 

Lo que yo busco es algo más profundo, quiero que se den cuenta de como ha cambiado todo, como hemos cambiado, unas más, otras menos, pero en definitiva, como hemos evolucionado a lo que somos ahora. a parte de las posibles discusiones, enfados o tonterías que hayan podido pasar en algún momento, eso ha hecho que valore más lo que tenemos. Si ya de por sí estoy totalmente de acuerdo con el dicho "quien tiene un amigo tiene un tesoro", en el caso de mis amigas, yo puedo decir sin duda alguna que tengo cuatro piedras preciosas con valor incalculable. Normalmente no seria capaz de escribir tantas cursiladas de ninguna persona, pero las fotos lo han merecido y quería compartirlo. No cambiaría por nada las tardes que pasamos juntas, aunque suene a tópico, es algo que siento, y no encuentro otras palabras posibles que definan esta situación. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Me encanta

Me encanta cuando me abrazas, cuando me miras a los ojos sin decir nada, pero ambos sabemos que lo dices todo. Cuando sonríes al mirarme, cuando me coges la mano y dices lo bonito que me queda ese vestido, cuando haces el payaso sin venir a cuento sólo para hacerme reír. Cuando te tumbas a mi lado y escuchas la música sin decir nada. Me encanta que me mientas y que digas que soy la más preciosa sobre la faz de la tierra. Me encanta cuando veo tu boca moverse y no producir ningún sonido, cuando todo se vuelve negro y de repente abro los ojos. Cuando miro a mi alrededor y lo único que veo es una cama vacía en la que nunca estuviste. Cuando suena esa canción que nunca escuchamos juntos, cuando me pongo ese vestido con el que nunca me has visto salir... Cuando recuerdo que todo era un sueño y que nada de aquello pasó. Me encanta pensar que te tuve, aunque ni siquiera sepa quien eres.