jueves, 3 de abril de 2014

Llorar

 Hoy es uno de esos días en los que necesito llorar. No por nada en concreto; es una simple forma de relajarme, de olvidar el pasado y de afrontar las situaciones venideras. 

 Llorar no soluciona nada, pero te quita un gran peso de encima cuando has terminado. Los que me conocen saben que yo soy muy de llorar, pero no es porque tenga una vida muy dura o me pasen cosas horribles en mi día a día, es simplemente que soy una persona muy sensible y que simplemente con escuchar una canción que me traiga recuerdos del pasado o una foto, me pongo melancólica. 

 Cuando necesitas llorar todo te agobia, sientes que se te cae el mundo encima, pero en realidad ninguna situación merece tus lágrimas, aunque si eso te hace sentir mejor, adelante, suéltalo todo. ¿Qué importa? 

 There's a hole in my soul. Esto es lo que dice una parte de la letra de Flaws, del grupo británico Bastille. Lo que sigue a esta estrofa no viene al caso, pero así es como me siento en este momento, y siento también que hasta que no consiga llorar, no voy a poder llenar ese hueco. 
 Lo bueno de llorar es que cuando has terminado, en muchos casos, sientes que todo tiene sentido, que ya no existe sólo el blanco o el negro, sino que se vuelve todo de colores vivos, aunque la tarde sea lluviosa y el cielo esté encapotado. 

 Creo que al fin voy a llorar.